2018-09-14

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¿Qué es el Fortnite? guía fundamental para padres

Todo lo que los padres debemos saber acerca de Fortnite, el videojuego de guerra grupal que causa furor (literalmente) entre los chicos.

Para madres, padres, maestras y maestros.

Fortnite, guía para padres
Para quien no lo sepa, el Fortnite es el más reciente, súper-popular juego de batalla que atrajo la atención de los medios por ser violento y adictivo, y por despertar la furia en los chicos que lo juegan. El juego existe desde hace algún tiempo en PlayStation 4, Xbox One, Windows y Mac, y recientemente se agregó iOS a la lista.

El juego principal se lleva a cabo en modo "Salvar al mundo", en el que el jugador ataca y dispara a los enemigos con armas y construye defensas. Sin embargo, es el modo Battle Royale, online y multijugador, el más utilizado por los chicos pequeños. Similar al PlayerUnknown's Battlegrounds (PUBg), el Fortnite enfrenta a 100 jugadores entre sí mientras una nube de tormenta se cierne sobre ellos, hasta que los sobrevivientes finales son sometidos a enfrentamientos encarnizados.

Además de las habituales sugerencias para los padres de que jueguen con sus hijos, y que mantengan los juegos en salas familiares y compartidas de la casa, aquí van algunos datos que los padres necesitamos saber para que el juego no sea perjudicial para nuestros hijos.



Violencia y riesgos médicos
Ante todo, es conveniente revisar las recomendaciones oficiales de edad para jugar al Fortnite. En general, las principales entidades reguladoras indican que el juego es apropiado para chicos mayores de 12 o de 13 años. En algunos países, como el Reino Unido, es ilegal que los chicos menores de 12 compren el juego para sí mismos. La ESRB estadounidense explica que "los jugadores usan pistolas, granadas, espadas para pelear con monstruos tipo esqueletos en combates cuerpo a cuerpo. Los jugadores pueden también vencer a los enemigos usando diversas trampas (eléctricas, gas venenoso, etc.). En las batallas se observan frecuentes disparos, explosiones y gritos de dolor". Apple, en la versión para iOS, señala también que hay escenas de "tratamiento médico" para heridas.

Los padres necesitamos prestar atención a estas indicaciones y usarlas como una forma para enseñar a nuestros hijos. En el siguiente video podemos apreciar lo antedicho con lujo de detalles y explicaciones en inglés:


Peligros en línea
Al igual que ocurre con cualquier juego en línea, los padres debemos saber con quiénes interactúan nuestros hijos, y explicarles qué información puede darse a otras personas. Esta área del Fortnite es creada por otros jugadores, y por lo tanto escapa a las calificaciones oficiales del juego.

Durante el juego, los jugadores pueden escuchar blasfemias e insultos racistas (como puede verse en el video de arriba) de otros jugadores, al igual que intercambiar mensajes de voz con extraños. Dado que el modo Battle Royale es jugado por cientos de personas a la vez, la cantidad de gente que puede encontrarse es grande.


Una buena forma de mitigar estos riesgos es que los chicos jueguen con el sonido abierto de la TV en la sala familiar, de forma tal que los padres puedan escuchar las conversaciones. Sin embargo, muchos chicos se opondrán a esto, ya que ellos prefieren usar audífonos para oír los sonidos del juego con mayor precisión.

Otra forma de evitar los peligros es que los chicos se unan a un grupo de amigos, conocidos fuera del mundo online, antes del juego. De esa forma pueden apagar el audio de otros jugadores y mantener la comunicación con sus compañeros de equipo.

Compras desde la aplicación
Aunque el modo Battle Royale es gratuito, hay diversos costos potenciales asociados al juego. Por ejemplo, para jugar online en Xbox es necesario suscribirse al servicio Xbox Gold. Además el juego incentiva a los chicos a comprar equipamiento y movimientos para diferenciar a sus avatares (personajes) de los de otros jugadores. Estos ítems incluyen objetos tales como indumentaria y la posibilidad de llevar a cabo pasos de baile especiales.

Estos elementos son sólo visuales y no afectan a las estadísticas del jugador, pero pueden sumar importantes costos. Los padres debemos asegurarnos de que el uso de tarjetas de crédito requiera una contraseña, para evitar que los chicos hagan compras sin que nosotros lo sepamos.

Engaños
El Fortnite ofrece opciones de control parental, por ejemplo para limitar el tiempo de uso continuo del juego. Pero la activación de estas opciones va, obviamente, en contra de los intereses del chico que lo juega. Entonces, él o ella aprovechará cualquier recurso que tenga a mano para desactivar el control parental.

En Internet se dan a conocer infinidad de trucos para desactivar el control parental en los juegos. Y el Fortnite no escapa a esa tendencia. Algunos de esos trucos pueden ser auténticos, mientras que la mayoría son engaños para que el chico instale virus en su computadora, o acceda a páginas inseguras, o incluso que divulgue datos que vulneran su privacidad.

Se le debe explicar al chico que los controles parentales están para su propio bien, y que si intenta desactivarlos puede incurrir en toda clase de riesgos, tanto para su computadora como para sí mismo y para su familia.

Furia de Fortnite
Furia adolescente
A ningún padre le gusta ver a su hijo enojado, y mucho menos verlo gritar y arrojar el joystick contra la pared. Es importante, por lo tanto, entender por qué el Fortnite causa ese comportamiento en los jóvenes, en lugar de dejarse llevar por respuestas igualmente violentas.

Tal como ocurre con el FIFA o el Rocket League, el Fortnite Battle Royale es un difícil desafío competitivo para los chicos. No sólo se encontrarán peleando con toda clase de jugadores, que pueden ser mayores o más habilidosos que ellos, sino que también pueden verse afectados por otros factores.

Si la conexión a Internet se pone lenta, por ejemplo, se produce el odioso "lag" que causa demoras al jugador en relación a los demás. Si no tienen un buen par de audífonos, no escucharán los pasos del enemigo detrás de ellos. O si se los llama para cenar en un mal momento, pueden perder la vida en el juego.

Todo esto resulta más intenso en el Fortnite por que es un juego de muerte instantánea y fin del juego. A diferencia del FIFA o el Rocket League, en los que siempre se puede remontar un resultado desfavorable, en Fortnite se puede estar a punto de ganar en un instante y muerto al siguiente.

Los padres podemos contrarrestar estas situaciones haciendo que los chicos hagan pausas regulares. Además, si nos interesamos en el juego y en ver qué tal les va a nuestros chicos, esto puede hacer que manejen su ira de maneras más saludables.

También es bueno tener una charla con los chicos acerca de cómo y cuándo parar. Los límites en el tiempo de juego son saludables. Debemos entender, sin embargo, que una vez que han iniciado una partida, si abandonan el juego no sólo pierden ellos sino también afectan a sus compañeros de equipo.

Otros juegos menos violentos
Para los chicos que están por debajo de las edades recomendadas para Fortnite, es nuestra responsabilidad como padres decir que no cuando se nos pregunte si pueden jugar. Pero es importante saber que éste no es el fin de la conversación. Los siguientes juegos ofrecen mejores alternativas para los chicos que no llegan a la edad mínima:

Splatoon 2
Minecraft
Roblox
Lovers In a Dangerous Space Time
Plants vs Zombies: Garden Warfare 2

También hay beneficios
A pesar de todo, Fortnite ofrece a los jóvenes un importante número de beneficios. No sólo es divertido, sino que puede crear un espacio en donde se forjan y extienden amistades, y se practica el trabajo en equipo, la cooperación y los reflejos ágiles. También hay muchas tácticas involucradas en el juego online multijugador, tanto en términos de movimientos como en el manejo de armas y ubicaciones.

Asumiendo que los padres estemos enterados tanto de los beneficios como de los peligros del juego, Fortnite puede ser una parte importante en el tiempo de ocio de los chicos. Por todo lo antedicho, es conveniente informarse bien para no tenerle miedo al juego y saber cómo aconsejar y guiar a los chicos en estas cuestiones que, para ellos, son más que un simple entretenimiento.


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