2014-05-31

Concurso: XXX Premios Literarios Jaén 2014

Género:  Novela, poesía, juvenil
Premio:  16.000 € y edición
Abierto a:  sin restricciones
Entidad convocante:  CAJAGRANADA a través de las Editoriales Almuzara, Hiperión y Montena
Fecha de cierre: 20/06/2014

Es un concurso abierto a escritores de cualquier nacionalidad, siempre que presenten obras escritas en castellano, que sean originales e inéditas, y que no hayan sido premiadas en ningún otro concurso.

Se puede participar en tres categorías: novela, poesía y narrativa juvenil.

Para ver las bases completas del concurso, hacé clic aquí.

2014-05-28

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Los tres chanchitos

Este cuento infantil es un clásico entre los clásicos. Los tres chanchitos, o Los tres cerditos, o Los tres cochinitos, es una fábula con personajes animales personificados. Las primeras ediciones datan del siglo XVIII, pero se piensa que la historia es mucho más antigua. Este cuento se popularizó en el folclore universal gracias a la versión de dibujos animados hecha por Walt Disney en 1933.

Para niñas y niños de 5 años en adelante.

Los tres chanchitosEn el medio del bosque vivían tres cerditos. El más grande se encargaba de buscar la comida y cuidar a sus dos hermanos menores, quienes lo único que hacían era jugar entre los árboles y con los demás animalitos.

Un día llegó al bosque un lobo feroz, y en cuanto vio a los tres cerditos gorditos (porque estaban muy bien alimentados) comenzó a planificar cómo atraparlos para comérselos.

El cerdito mayor, que adivinó las intenciones del lobo, reunió a sus hermanos y los mandó a que cada uno construyera una casa para protegerse.


2014-05-24

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La ranita mentirosa

A la ranita de este cuento le gustaba tanto mentir que hasta se mentía a sí misma. Y esa costumbre le costó cara. Por Elizabeth Flores.

Para niñas y niños de 6 años en adelante.

En un oscuro y frío pantano del reino de la selva vivía una vanidosa ranita. Era extremadamente mentirosa, tanto... tanto que se mentía a ella misma. Muy cerca de su hábitat había un cristalino y fresco manantial, y cuando el sol besaba el agua, ella llegaba para verse como en un espejo. En una calurosa tarde cuando el indomable sol asomaba sus ojos, salió como de costumbre a darse un bañito; posó en una roca frente a la desnudez del manantial y se dijo: ¡Qué bella princesa soy! ¡Nadie puede ser más bella que yo! Soy la reina de este lugar.


Presa de sus pensamientos vanos salió dando saltitos y mas saltitos para ser admirada por todos. Creyéndose mirador de toda la fauna se quedó coqueteando en medio de las sombreadas pasarelas; de una encina se escurrió una serpiente y con audacia le dijo: ¿Tú eres la rana que ensordece mis oídos con tan escandaloso canto?


2014-05-23

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La tentación de la musa

Una historia sobre un escritor atormentado por la falta de inspiración. No es para chicos (principalmente por que se aburrirían).

Para lectoras y lectores de 13 años en adelante

Me pregunto qué puede ser peor que una historia que termina mal, con un final triste o trágico. Y me respondo con una simple verdad: peor es una historia inconclusa, a la que no se le ha encontrado un final. La historia trágica o triste al menos tiene un fin, una conclusión, un cierre. Ese fin puede ser el principio de otras historias, puede permitir el surgimiento de nuevas expectativas y esperanzas.

En cambio, la historia inconclusa sigue ahí. Siempre. Como una condena o un tormento, como una herida que no sana, como una espina que no se quita. Como una hoja escrita a medias. Así está la hoja que tengo en este momento delante de mí. No es una hoja de papel, es una hoja virtual, en la pantalla de la computadora, con un cursor titilante que espera incansable a que yo use mis palabras para darle a ese rectángulo blanco una razón de ser. Pero mis dedos descansan sobre el teclado sin animarse a articular el más mínimo conjunto coherente de letras.

2014-05-22

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La resurrección de Clementina

En este cuento se mezcla la ficción con un hecho real de la historia argentina, que fue el desmantelamiento de la computadora Clementina, la primera que se instaló en Argentina con fines científicos.

Para lectores y lectoras de 13 años en adelante

Computadora Clementina
Computadora Clementina.
La lluvia anegaba el playón de estacionamiento del pabellón I de Ciudad Universitaria. Aunque eran apenas las nueve de la mañana, la oscuridad del cielo hacía pensar que estaba anocheciendo. De pie junto a la ventana del laboratorio de meteorología, Eugenia miraba la lluvia, preguntándose si el agua los dejaría salir de allí ese día.

–El Niño está más enojado que nunca –dijo a Rolando, quien se encontraba muy concentrado revisando datos en una resma interminable de hojas de impresora y trazando gráficos en una planilla milimetrada.

–Muy enojado –contestó Rolando, medio distraído–. Más de lo que pensábamos.

Eugenia se sentó frente al escritorio en el que Rolando desplegaba la resma.

–¿Y? ¿Descubriste algo? –le preguntó.

–Algo descubrí, pero no me gusta nada. Creo que se está subestimando el impacto hidrológico de las tormentas que se vienen.

Los dos meteorólogos se quedaron mirando los datos y los gráficos durante un par de minutos, al cabo de los cuales Eugenia rompió el silencio.

–¿Eso quiere decir... inundaciones?

–Sí. Muchas, y muy grandes.

–¿Qué tan grandes?

–Es difícil de decir a simple vista. Necesitaríamos procesar toda esta información –Rolando extendía las hojas de la resma como para hacer más evidente el gran volumen de datos que contenía– y generar simulaciones. Y no creo que tengamos suficiente tiempo para esto... a menos que...

Un violento trueno interrumpió la frase y el pensamiento de Rolando, sacudiendo los muros del pabellón, seguido por el bramido de las turbinas de un Boeing 737 que a duras penas lograba acertarle a la pista del Aeroparque.

2014-05-18

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Antología de terror de ¡Puros Cuentos!

Hemos recopilado los cuentos de miedo (o que ayudan a vencer el miedo) publicados desde los principios de este blog, para aquellos a los que les gusta leer historias y asustarse un poco. ¡Que los disfruten!




Cuentos que ayudan a vencer el miedo



Vicisitudes de chiquilín, parte II: Los miedos de Beto



Sombra Negra (¡un cuento de terrorrrr!)



El león de la panza



¡No queremos más Halloween!

2014-05-15

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Cuento matemático: la historia de Isósceles, el triángulo

En este cuento se explican las características que distinguen a cada clase de triángulo, de una forma amena y entretenida. Por Nilsa M. Rodríguez. 

Para niñas y niños de 7 años en adelante.

Isósceles el triángulo - clase de geometríaÉrase una vez un niño llamado Isósceles. Se mudó a un pueblo llamado Pocomás. Estaba emocionado pues asistiría a una nueva escuela al comenzar el quinto grado.

En su primer día de clases, su maestra, llamada Geometría, presentó a todos sus compañeros de clase, por sus nombres, entre ellos se encontraba un niño llamado Cuadrado, otro Rectángulo, también Trapecio, Rombo y Paralelogramo. Isósceles miró a todos lados, y se percató de que sus compañeros eran muy diferentes a él.

La maestra asignó que escribieran sobre su familia y que construyeran su árbol familiar. Isósceles fue a su casa y le narró a su mamá lo sucedido. “Hijo mío, te contaré la historia de nuestra familia y construirás tu árbol familiar. Mi padre (tu abuelo), se llamaba Rectángulo, era un hombre de carácter fuerte y muy recto en sus ideas. Mis hermanos, muy diferentes y opuestos en sus pensamientos. Tenían por nombres Obtusángulo y Acutángulo, este último era un niño hermoso por  sus facciones perfectas. Tu padre, Escaleno, proviene de una familia muy pequeña. Su padre se llamaba Equilátero, fue un gran hombre, con valores incalculables y muy justo con el prójimo”.



2014-05-14

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Reseña del libro “La pregunta de sus ojos”, de Eduardo Sacheri

La pregunta de sus ojos es la primer novela del escritor argentino Eduardo Sacheri, más conocido por sus cuentos sobre fútbol y otros temas, recopilados en varios libros. Esta novela dio origen a la película El secreto de sus ojos, del director Juan José Campanella. A continuación, una breve reseña del argumento.

Para lectoras y lectores de 17 años en adelante.

Benjamín Chaparro es un ex-secretario de un juzgado de Buenos Aires, quien se encuentra retirado y, para ocupar su tiempo, decide convertirse en escritor y escribir un libro sobre un hecho ocurrido cuarenta años atrás. Le pide a Irene, quien fuera la jueza del juzgado y, por ende, su jefa, la máquina de escribir del juzgado, ya que él la apreciaba mucho y no quiere ponerse a aprender computación. El hecho sobre el que va a escribir es el caso mas resonante con el que se encontró en su vida profesional: el asesinato de Liliana Emma Colotto.



En 1968, Benjamín Chaparro empieza a investigar el crimen de una joven mujer, Liliana Colotto, brutalmente violada, y ayudar a su esposo, ahora viudo, Ricardo Morales. Chaparro le promete hacer todo lo posible para llevarlo ante la justicia. Es ayudado por su asistente y amigo, Pablo Sandoval. El compañero de Chaparro en el tribunal, Romano, acusa a dos trabajadores inmigrantes para deshacerse del asunto, lo cual enoja a Chaparro tras ver que ambos fueron torturados para que se declararan culpables y se enfrenta a Romano en un ataque de furia y le hace echar del lugar donde trabaja.

De vuelta al presente Benjamín decide llamar a Irene y pedirle que le facilite el expediente de la causa. Lo hace y él va al Archivo General de la Nación para buscar la causa y recordar algunos detalles.

Volviendo al pasado, Chaparro encuentra una pista al mirar unas viejas fotos de la joven asesinada, que le fueron dadas por Morales: en muchas de las fotos encuentra a un hombre, que miraba a la víctima de forma sospechosa y apasionada luego lo identifican como Isidoro Gómez. Morales le pide a su suegro en San Miguel de Tucumán que averigüe todo lo posible sobre él, este entrevista a la madre de él, que también vive allí ya que Liliana y Gómez crecieron juntos en Tucumán, y determina que vive y trabaja en Buenos Aires.
Cuando lo van a buscar al lugar donde había averiguado el suegro de Morales se encuentran con que el sospechoso dejo el trabajo y la pensión donde estaba justo un día después del asesinato, mientras Chaparro junto con Sandoval intentan hacer lo posible para que la causa no se encajone, y lo logran.


2014-05-13

Concurso literario: "Premios Anuales de Literatura 2014" (Uruguay)

Género:  Poesía, novela, infantil, teatro y ensayo
Premio:  $35.000 más $ 15.000 de edición de la obra
Abierto a:  uruguayos
Entidad convocante: Ministerio de Educación y Cultura, a través de la Dirección Nacional de Cultura de Uruguay
Fecha de cierre: 06/06/2014

El concurso contempla las siguientes categorías y subcategorías:


1. Obras en verso y poemas en prosa

2. Narrativa
3. Literatura para niños
4. Teatro
5. Ensayos
6. Obras sobre Ciencias Sociales y Jurídicas
7. Obras sobre Investigación y Difusión Científica

Para ver las bases completas del concurso, hacé clic aquí.

2014-05-10

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La disputa de los colores (cuento infantil con diálogos)

De autor anónimo, este cuento resalta los valores de igualdad, respeto y diversidad.

Para niñas y niños de 6 años en adelante.

Un día los colores del mundo empezaron a discutir entre ellos, ya que cada uno pretendía ser el mejor, el más importante, el más bello, el más útil y favorito de todos.

El verde afirmó: “Yo soy el más esencial, es innegable. Represento la vida y la esperanza. He sido escogido como la hierba, los árboles y las hojas. Sin mí, los animales morirían. Mirad el campo y veréis que soy el que más presente está”.

El azul tomó la palabra: “Tú solo piensas en la tierra, pero olvidas el cielo y el océano. El agua es la base de la vida. Y el cielo nos da espacio, paz y serenidad. Sin mí, ninguno de vosotros seríais nada”.

El amarillo se rió ante esas palabras: “¡Que gracia me hacéis los dos!. Yo aporto la risa, la alegría y el calor al mundo. La prueba es que el sol es amarillo al igual que la luna y las estrellas. Y si miráis al girasol, él os mostrará que yo soy la vida, sin mí, no habría ningún placer en esta vida”.


2014-05-08

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"El orejón", un cuento sobre bullying

Este cuento fomenta la autoestima y la tolerancia. Dirigido a los niños que sufren bullying.
Escrito por Álvaro Jurado Nieto, Colombia.

Era su segundo día de clases en el "Jardín Arco Iris". Henry se sentó en el primer pupitre del salón, del lado de la ventana, como le recomendó su mamá.

"Buenos días niños" dijo alegremente la profesora Mily. "Hoy vamos a estudiar algunos animales. Comenzaremos con el asno, ese animal tan útil a la humanidad, fuerte, de largas orejas y..."

"Como Henry " la interrumpió una voz, salida de la parte de atrás del salón. Muchos niños comenzaron a reír ruidosamente y miraban a Henry.

"¿Quién dijo eso?" preguntó la profesora, aunque sabía bien quién lo había dicho.

"Fue Quique", dijo una niña señalando a su lado a un pequeñín pecoso de 5 años.


2014-05-03

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Fiesta de disfraces, un cuento de Woody Allen

A Woody Allen se lo conoce principalmente por sus películas, pero también es un prolífico escritor de cuentos, en los que vuelca el mismo humor ácido con el que se destacan sus guiones. En esta ocasión dejamos un poco de lado los cuentos para contar a los chicos cuando se van a dormir, para compartir un cómico relato de este comediante neoyorkino que podremos leer una vez que los niños estén durmiendo.

Les voy a contar una historia que les parecerá increíble. Una vez cacé un alce. Me fui de cacería a los bosques de Nueva York y cacé un alce.

Así que lo aseguré sobre el parachoques de mi automóvil y emprendí el regreso a casa por la carretera oeste. Pero lo que yo no sabía era que la bala no le había penetrado en la cabeza; sólo le había rozado el cráneo y lo había dejado inconsciente.

Justo cuando estaba cruzando el túnel el alce se despertó. Así que estaba conduciendo con un alce vivo en el parachoques, y el alce hizo señal de girar. Y en el estado de New York hay una ley que prohíbe llevar un alce vivo en el parachoques los martes, jueves y sábados. Me entró un miedo tremendo…

De pronto recordé que unos amigos celebraban una fiesta de disfraces. Iré allí, me dije. Llevaré el alce y me desprenderé de él en la fiesta. Ya no sería responsabilidad mía. Así que me dirigí a la casa de la fiesta y llamé a la puerta. El alce estaba tranquilo a mi lado. Cuando el anfitrión abrió lo saludé: “Hola, ya conoces a los Solomon”. Entramos. El alce se incorporó a la fiesta. Le fue muy bien. Ligó y todo. Otro tipo se pasó hora y media tratando de venderle un seguro.

Dieron las doce de la noche y empezaron a repartir los premios a los mejores disfraces. El primer premio fue para los Berkowitz, un matrimonio disfrazado de alce. El alce quedó segundo. ¡Eso le sentó fatal! El alce y los Berkowitz cruzaron sus astas en la sala de estar y quedaron todos inconscientes. Yo me dije: Ésta es la mía. Me llevé al alce, lo até sobre el parachoques y salí rápidamente hacia el bosque. Pero… me había llevado a los Berkowitz. Así que estaba conduciendo con una pareja de judíos en el parachoques. Y en el estado de Nueva York hay una ley que los martes, los jueves y muy especialmente los sábados…

A la mañana siguiente, los Berkowitz despertaron en medio del bosque disfrazados de alce. Al señor Berkowitz lo cazaron, lo disecaron y lo colocaron como trofeo en el Jockey club de Nueva York. Pero les salió el tiro por la culata, porque es un club en donde no se admiten judíos.

Regreso solo a casa. Son las dos de la madrugada y la oscuridad es total. En la mitad del vestíbulo de mi edificio me encuentro con un hombre de Neanderthal. Con el arco superciliar y los nudillos velludos. Creo que aprendió a andar erguido aquella misma mañana. Había acudido a mi domicilio en busca del secreto del fuego. Un morador de los árboles a las dos de la mañana en mi vestíbulo.

Me quité el reloj y lo hice pendular ante sus ojos: los objetos brillantes los apaciguan. Se lo comió. Se me acercó y comenzó un zapateado sobre mi tráquea. Rápidamente, recurrí a un viejo truco de los indios navajos que consiste en suplicar y chillar.