2018-07-23

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Poesía al paso: la copla y el piropo

Ayer pasé por tu casa y no me tiraste con nada. Vaya suerte la mía, tu arma no estaba cargada. Dedicamos este post a las coplas y a los piropos. La primera, una forma poética; la segunda, una cuestionada forma de halagar verbalmente las virtudes de una persona del sexo opuesto.

Copla y poesíaLa copla es una forma poética característica de la tradición popular anónima, que también ha sido usada en sus obras por escritores tales como Rafael Alberti o Federico García Lorca. Manuel Machado la define utilizando, precisamente, una copla:

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo
ya nadie sabe el autor.

Menos poética es la definición enciclopédica, que dice lo siguiente: las coplas populares son composiciones que surgen del cantar de un pueblo. Se transmiten oralmente de generación en generación. Por eso, algunas se modifican o adaptan a cada lugar. Su autor es desconocido, por ese motivo se dice que son anónimas.


Desde el punto de vista formal, la copla es una construcción poética breve, de cuatro versos. Los versos pares (el 2 y el 4) suelen rimar entre sí para darle a la copla ritmo y musicalidad. Aclaramos (por si hace falta) que la rima es la repetición de sonidos al final de los versos; ésta puede ser consonante, si coinciden todos los sonidos (ejemplo: grillo y cuchillo), o asonante, si sólo coinciden las vocales (ejemplo: lucero y veo).

Ayer pasé por tu casa
Piropo respetuoso
El piropo es un cumplido o frase halagadora que se le dirige a una persona del sexo opuesto. A pesar de su naturaleza halagadora, el piropo (particularmente el piropo callejero, considerado como una forma de acoso) se ha ganado mala fama debido a que se lo utiliza tradicionalmente para destacar únicamente el aspecto físico de las mujeres. Pero al utilizar una copla a modo de piropo, se le otorga, al menos, alguna elegancia literaria. Son famosas las coplas/piropo que comienzan por "Ayer pasé por tu casa" y agregan una cuota de humor como un valor adicional al galanteo:

Ayer pasé por tu casa,
me tiraste con un limón;
el limón cayó en la vereda,
el jugo en mi corazón.

Ayer pasé por tu casa
y me tiraste una flor;
la próxima vez que pase,
¡sin maceta, por favor!

Para revertir la mala fama de los piropos, ensayaremos algunos, en forma de coplas, que resaltan valores tales como el respeto y la igualdad de géneros:



Si no querés mi piropo,
tenés todo mi respeto.
Pues la belleza que Dios te dio
no te convierte en un objeto.

Si pudiera hablarle a tu alma
un gran piropo le diría,
pues su belleza trasciende
lo que veo a la luz del día.

Tal vez somos todos iguales
pero es digno de destacarse
que tus virtudes esenciales
con nada pueden compararse.




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