2018-07-28

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Reseña del libro "El conejo Pedro", de Beatrix Potter

Inspirada en las propias mascotas de la escritora Beatrix Potter, la fábula del Conejo Pedro se centra en una familia de conejos con características humanas. Pedro es un travieso conejo al que le gusta meterse en problemas, a diferencia de sus tres hermanas que mantienen un impecable buen comportamiento.

La mamá conejo advierte a su hijo, el desobediente conejo Pedro, que no se meta en el huerto de un granjero vecino, el Sr. McGregor, y para infundirle miedo le cuenta que "tu padre tuvo un accidente allí y la señora McGregor lo puso en un pastel".

Las tres hermanas de Pedro son muy obedientes, y por ello se abstienen de entrar al jardín del Sr. McGregor, yendo por el camino para recoger moras. Pero el rebelde Pedro entra al jardín prohibido para comerse algunas de las verduras plantadas allí por el granjero.

Peter se entusiasma y termina comiendo de más; tanto que siente dolor de estómago. Es por ello que va en busca del perejil, para curar su pancita.

El Sr. McGregor ve a Pedro en su jardín y se lanza en su persecución. Pedro pierde su chaqueta y sus zapatos en la carrera para escapar. Se esconde en una regadera en un cobertizo, pero luego tiene que huir de nuevo cuando el Sr. McGregor lo encuentra, y termina completamente perdido.


Después de pasar sigilosamente junto a un gato, Pedro ve la puerta por donde entró al jardín desde la distancia y se dirige hacia allí, mientras es perseguido nuevamente por McGregor.

Con dificultad logra escurrirse bajo la puerta y escapa del jardín, pero ve que su ropa abandonada se usa para vestir al espantapájaros del señor McGregor.

Al regresar a su casa, su madre lo envía a la cama a curarse de su malestar, mientras que sus hermanas reciben una cena con leche y bayas, muy suntuosa en contraposición con la cena de Peter, que constaba únicamente de un té de manzanilla.

Detrás de los cuentos: Beatrix Potter y su conejo


A Beatrix Potter le encantaba observar la naturaleza y fijarla en sus cuadernos. Quería dibujarlo todo. Por eso disfrutaba pasando los veranos en el campo de Escocia, acompañada de sus padres y su hermano. Allí dibujaba, perseguía animales y hacía ramos de flores. De regreso a su casa, en Londres, no asistía a la escuela, pero tenía distintas institutrices que le daban clases a domicilio.

Beatrix Potter y sus mascotas
A los veinticuatro años, Beatrix compró un conejo al que bautizó con el nombre de Peter. Lo quería tanto que le inventaba historias que luego escribía, ilustraba y enviaba al hijo de una de sus antiguas institutrices. Al leer los cuentos, la institutriz le sugirió a Beatrix que publicara un libro. La joven autora se entusiasmó y llevó “El cuento del Conejo Pedro” (The tale of Peter Rabbit) a seis editoriales, pero ninguna se interesó en publicarlo. Entonces ella misma decidió imprimir doscientos cincuenta ejemplares. Uno de los ejemplares fue comprado y elogiado por Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes.

En 1902 un editor finalmente decidió publicar 8 mil ejemplares del cuento de Pedro y, muy pronto, muchos más, para conformar la serie de 23 libros escritos e ilustrados por Beatrix. Se vendieron como pan caliente en toda Inglaterra.


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