2010-10-24

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Creciendo con cuentos

El sitio web de Discovery Kids tenía una sección denominada “Para padres” en donde podía encontrarse una gran cantidad de artículos con toda clase de información útil para quienes tienen chicos de no más de 5 años. Es una pena que la hayan sacado, por que era un buen complemento educativo para un canal de televisión que resulta muy atractivo para los niños pequeños.

Creciendo con cuentos

Uno de los artículos publicados en el sitio de Discovery Kids que logramos rescatar se denominaba “¿Me cuentas un cuento?” y trataba sobre la importancia de los cuentos, destacando los muchos beneficios que aporta la práctica de contar cuentos para la educación y el crecimiento de los chicos. Para que no se pierdan los conceptos tan interesantes que contenía dicho artículo, hemos volcado en estas páginas un extracto del mismo:


En primer lugar, cuando un padre se acerca a su hijo para contarle un cuento, comparte con él un rico momento de intimidad e intercambio afectivo. El niño percibe en ese instante que todas las prioridades del mundo de los adultos se postergan, y que él es el verdadero protagonista y receptor de la atención y el cariño de su padre.

En segundo lugar, la narración de cuentos provee a los padres la oportunidad de dramatizar y transmitir mensajes particulares sobre contenidos emocionales y sobre valores y conductas a sus hijos. El niño podrá entender esta forma de comunicación como un acercamiento del adulto a su lenguaje y a sus necesidades, compartiendo junto con él la alegría que le provoca el cuento.


En tercer lugar, la mayoría de los cuentos, sobre todo los clásicos como Caperucita Roja, Pulgarcito o Hansel y Gretel, permiten que el niño vea proyectados en ellos sus propios miedos y conflictos. Concluyen con una solución, con un final feliz que libera del miedo: el pequeño ser resuelve sus dificultades. El orden se restablece, el niño se siente de nuevo seguro y satisfecho. Cuando el niño es pequeño, conviene que estos cuentos sean narrados por un adulto muy próximo. Su presencia y mediación lo tranquilizan y hacen tolerable la angustia que el relato pueda generar.


En cuarto lugar, los cuentos estimulan la fantasía de los niños. A través de ellos, son capaces de imaginar realidades distintas a las propias, conocer seres poco convencionales, transgredir los códigos y pautas establecidas. Poco a poco se animan a crear sus propias aventuras y personajes, contribuyendo esta práctica a reforzar su libertad creativa y su autoestima.

Por último, el hábito de narrar o leer cuentos a los niños desarrolla en ellos importantes habilidades del lenguaje y del conocimiento que les permitirán construir una sólida base para su experiencia escolar. Ejemplo de ello son la capacidad de contarnos algo que les ha sucedido en torno a un hilo conductor o tema central y con ello conferir coherencia al relato; la habilidad para secuenciar eventos en el tiempo (qué sucedió primero, qué después); la facultad de establecer relaciones de causa y efecto, y la adquisición de un lenguaje rico y complejo.