29 abr. 2015

En la madrugada. Un cuento en primera persona

Quise escribir un cuento en primera persona. Decidí convertirme en protagonista y narrador al mismo tiempo, para ver qué tan interesante es lo que tengo para contar. 

DormilónSon las cinco de la mañana. Me acabo de levantar, aunque no estoy seguro de estar despierto. Quizás esté soñando que escribo estas líneas.

A mi lado está mi perro Woody. Durmiendo. Me sigue cuando yo me levanto, pero enseguida se echa en el suelo y vuelve a dormir. Me pregunto por qué directamente no sigue durmiendo en su cucha. De todos modos, es bueno tenerlo de compañía.

Afuera sólo se escucha el viento. Parece como si yo fuera la única persona despierta en todo el mundo. Estoy intentando recordar lo que soñé anoche; si es que soñé algo. Al abrir los ojos estaba seguro de que había soñado algo. Parecía algo grandioso. Al levantarme perdió su grandiosidad y se volvió algo común. Luego, simplemente desapareció. Mi mente se niega a conservar por mucho tiempo el recuerdo de los sueños.

Es hora de prepararme un café. Creo tener ya la suficiente lucidez como para servirlo y calentarlo sin hacer un desastre en la cocina.
Por las rendijas de las cortinas comienzan a aparecer los primeros trazos de luz. El día comienza. Es hora de sacudirme los últimos vestigios de sueño y salir a enfrentar los desafíos de la vida cotidiana.


Para aprender un poco...

El narrador en primera persona gramatical
Al narrar desde el yo, la primera persona gramatical profundiza en la emoción de lo narrado. Se trata de una visión totalmente subjetiva, pegada a la piel.  Debe ser consistente con el personaje que representa. Puede expresarse también desde el soliloquio o incluso desde el monólogo interior, e ir buscando en el subconsciente del personaje.  Tiene un gran peso emotivo, aunque su visión es limitada: solamente puede narrar aquello que un yo puede ver, oír, tocar, oler y degustar, no puede introducirse en los pensamientos de otros, debe suponer, imaginar, pronosticar, por lo mismo es falible, aunque eso mismo puede hacerlo entrañable también.


En cuanto a su desarrollo durante la historia, existen dos categorías dentro del narrador en primera persona: el narrador dinámico  y el narrador estático. Cualquier variante del narrador en primera persona puede desarrollar una de estas dos categorías, ya que son de carácter psicológico. Evidentemente que al elegir una de ellas, debe mantenerse hasta el final de la historia.

El narrador dinámico
Narrador dinámico es el que va cambiando mientras narra, ya sea porque le pasan cosas o porque encuentra explicaciones y comprende las cosas que ya le pasaron mientras las cuenta; en el caso de Caperucita, ella tendría que narrar e ir madurando mientras sucede la acción; o al revés, que ella narrara ya adulta y fuera dándose cuenta de cuán ingenua e inmadura había sido y cuánta suerte había tenido de salir viva. En este caso tendría que tratarse ya de un narrador protagonista o de un narrador personaje y deben estar involucrados con lo que pasa.

El narrador estático

Este narrador puede estar influido por un fuerte prejuicio y no cambiar de ninguna manera durante la narración, por lo que tiene que ajustar la realidad a su criterio. En el caso de Caperucita, supongamos que narra el lobo, su condición de lobo le dicta ser cazador y carnívoro, entonces durante todo el cuento irá justificando esta condición y por lo tanto quien lo venza será el antagonista incapaz de comprenderlo. Al ser un narrador personaje, tiene un punto de vista subjetivo y monolítico.


Para seguir leyendo...


Un gran día. Libro ilustrado para primeros lectores (Cuentos infantiles 2 a 6 años). De Pilar Gaudí. Este es un libro electrónico con ilustraciones grandes y llamativas. Las oraciones son breves y se encuentran en la misma página que las imágenes. Esto quiere decir que los niños podrán disfrutar de los dibujos a la vez que leen el texto. Con un mensaje positivo de alegría y esperanza, este adorable libro ayudará a los niños a aprender a disfrutar de la lectura.
Los modos narrativos en los cuentos en primera persona de Juan Rulfo: Los relatos considerados como una metáfora de una visión del mundo. De Luis Fernando Veas Mercado.