2013-07-09

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El amor y la locura, cuento de Mario Benedetti

Compartimos este breve cuento atribuido (erróneamente, quizás) a Mario Benedetti, en donde los sentimientos y las emociones se ven personificados.


Resumen: en este cuento, los sentimientos se encontraron jugando a las escondidas. Cada uno actuó según sus costumbres: la alegría dio saltos, la duda pensó si debía participar o no, la soberbia creyó que era un juego muy tonto, la intriga levantó la ceja en señal de sospecha, no participar la verdad prefirió.



Para lectoras y lectores de 10 años en adelante.


El amor y la locura de Mario Benedetti
Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:

–¿Jugamos al escondite?

La Intriga se levantó con los ojos fruncidos, y la Curiosidad sin poder contenerse preguntó:

–¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?

Es un juego –explicó la Locura– en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.

El Entusiasmo se halló secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La Verdad prefirió no esconderse; ¿para qué? Si al final siempre le hallaban. La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya), y La Cobardía prefirió no arriesgarse.


–Uno, dos, tres…. comenzó a contar la Locura.

La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La Generosidad, casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿qué si un lago cirstalino? ¡es ideal para la Belleza! ¿qué si la rendija de un árbol? ¡perfecto para la Timidez! ¿qué si el vuelo de una mariposa? ¡lo mejor para la Voluptuosidad! ¿qué si una ráfaga de viento? ¡magnífico para la Libertad! Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El Egoismo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... eso sí, sólo para él.


La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris); y La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes, el Olvido.. ¡se me olvidó donde se escondió! Pero no es lo importante.

Cuando la Locura contaba 999999, el Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.

–¡Un millón! –contó la Locura y comenzó a buscar.



La primera en aparecer fue la Pereza, sólo a tres pasos de la piedra. Después escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la Pasión y al Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a la Envidia, y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo; él solito salió desesperado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y al acercarse al algo descubrió a la Belleza. Y con la Duda resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún en que lado esconderse.


Así fue encontrando a todos: el Talento entre la hierba fresca, la Angustia en una oscura cueva, la Mentira detrás del arco iris... (¡Mentira, ella estaba en el fondo del océano!), y hasta el Olvido, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero sólo el Amor no aparecía por ningún sitio.


La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y sus rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al Amor y la Locura no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.


Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre, siempre lo acompaña.

Audio de la narración, por Manuel Rodríguez:



También hay una versión en video narrada, por el locutor mexicano Mariano Osorio y creada por el realizador Santi Isidro:



Bibliografía de Mario Benedetti


El escritor uruguayo Mario Benedetti dejó al mundo una prolífica producción literaria que incluyó más de ochenta libros. Algunos de ellos fueron traducidos a más de veinte idiomas. A continuación publicamos una lista de algunos de los más conocidos:

El amor, las mujeres y la vida

El amor, las mujeres y la vida recoge una selección de poemas aclamados por varias generaciones, aquellos en los que Benedetti vuelca su concepción de la vida.

Buzón de tiempo

Este libro de cuentos es un verdadero mosaico de emociones dibujadas entre señales de humo, naufragios, sueños y cartas arrojadas al centro del corazón: el mejor remedio para los incurables de soledad.

Biografía para encontrarme

Durante los dos últimos años de su vida, Mario Benedetti corrigió, reescribió y ordenó estos sesenta y dos poemas. Biografía para encontrarme nos invita a descubrir o reencontrarnos con la esencia literaria del escritor uruguayo, a través de su poesía más íntima y conmovedora.

Pedro y el capitán

Tenso diálogo entre víctima y verdugo que se desarrolla en una sala de interrogatorios. El escritor uruguayo Mario Benedetti aborda «una indagación dramática en la psicología de un torturador» a la que una objetividad rigurosa aleja del maniqueísmo.


Atribución


No hay ninguna certeza acerca de cómo surgió este hermoso cuento sobre el origen de los sentimientos, del amor y la locura. Por alguna razón desconocida se le adjudica mayormente a Mario Benedetti, pero en realidad él no la escribió. Hay quienes especulan con que se trata de una versión corregida de un cuento de Jorge Bucay, o tal vez de Mariano Osorio. Comenzó a circular hace unos treinta años con el nombre de El juego del escondite del amor y de la locura.