2010-03-06

“Caperucita Roja en la era cibernética”, un cuento sobre grooming

Un cuento sobre grooming inspirado en la historia de Caperucita Roja

La historia de Caperucita trasladada a la época actual, en donde el grooming (acoso a menores en las redes) es más común que las amenazas que hace siglos acechaban en los bosques. Esta moderna Caperucita se interna en los peligrosos senderos de los chats públicos, y se encuentra con un señor de malas intenciones apodado Lobo.


Escrito por Gustavo du Mortier.

Antes que nada, ¿qué es el grooming?


El grooming es el acoso virtual a niños a través de Internet por parte de adultos que buscan hacer amistad con los menores para abusar de ellos. Generalmente el adulto acosador se hace pasar por joven para ganarse la amistad de la posible víctima.

“Caperucita Roja en la era cibernética” es un cuento sobre grooming con el que trasladamos la clásica historia de Caperucita a la era actual, para poder mostrarles a los niños el típico accionar de los abusadores en las redes.


Caperucita estaba jugando tranquilamente con su compu, cuando su mamá le dijo:

-Cape, ya que estás con la compu, fíjate si tu abuela está conectada y pregúntale si necesita que le compremos algo del súper.

Caperucita entró al chat para ver si encontraba a su abuela, pero en cambio apareció un señor llamado Lobo.

-Hola Caperucita, ¿cómo estás? -escribió Lobo.

-Perdón pero no chateo con desconocidos -contestó Caperucita, muy correcta. Pero Lobo ignoró el rechazo y continuó la charla.

-¿Estás buscando a tu abuelita?

-Sí, ¿cómo sabías?

-Lo imaginé -dijo Lobo-. Entra a esta dirección que te voy a pasar, allí encontrarás a tu abuelita.


Cuento sobre grooming - Chat caperucita
Ignorando los peligros de entrar a una dirección desconocida que le pasaron por chat, Caperucita hizo lo que le había dicho el señor Lobo. En esa dirección había una sala de chat llena de links que prometían dinero fácil y otras cosas que Caperucita no entendía ni le interesaban. Lo único que ella quería era encontrar a su Abue, y en esa sala de chat no había nadie, así que se dispuso a cerrar la página. Pero justo cuando estaba por hacerlo, se conectó al chat una persona llamada “Abuelita”.

Aliviada, Caperucita se apresuró a hablarle.

-Hola Abue -escribió.
-Hola Caperucita, ¿cómo estás?
-Bien.
-¿Estás sola en tu casa?
-No, estoy con mamá.
-¿Y tu papá?
-Está en el trabajo.
-¿Y tus hermanos?
-¿Qué hermanos, Abue? Si sabés que no tengo.
-Ay, es verdad, es que a mi edad me olvido de las cosas. ¿Cuál es la dirección de tu casa? Es que también me la olvidé.
-No la sé, pero espera que le pregunto a mami.
-¡No, no! No importa, ya me la acordé. ¿Ahora me dejas verte?


El Lobo invitó a Caperucita a una videoconferencia, pero ella no sabía lo que era.

-¿Para qué es la videoconferencia, Abue?
-Para verte y escucharte mejor.

Caperucita comenzó a ver las imágenes de su supuesta Abue, y aunque no podía verla bien (por que había poca luz), notó que se veía algo rara.

-¿Quieres que mañana te pase a buscar a la salida del colegio? -preguntó la abuelita.
-¡Sí, me encantaría!
-Bueno, dime adónde queda tu colegio y a qué hora sales.


Cuento sobre grooming - Chat caperucita

Caperucita se puso tan contenta de que su abuela la fuera a buscar al colegio, que tuvo que ir a contarle enseguida a su mamá.

-¿La abuela te irá a buscar? ¡Pero si no tiene auto! Espera que le voy a preguntar mejor.

Al acercarse a la compu, la mamá se dio cuenta enseguida de que la persona con la que chateaba Caperucita no era la abuela. Asustada, llamó a la policía. Por suerte los policías supieron tranquilizarla y darle instrucciones precisas para engañar al lobo y atraparlo.


La mamá le explicó a Caperucita que no estaba chateando con su abuela sino con un impostor, y le explicó exactamente qué debía hacer para atraparlo. Caperucita siguió chateando como si nada, y le dio al lobo una dirección falsa de su colegio.

Al día siguiente, el lobo fue a la dirección que le había dado Caperucita, pensando que la iba a encontrar a la salida del colegio, pero en cambio se encontró con unos policías que lo atraparon y lo metieron en la cárcel.

El domingo siguiente, Caperucita y su mamá le contaron a la abuela la aventura que habían pasado.


Caperucita aprendió que no debía hacer nada que un desconocido le dijera por chat o por mail, e inventó una clave de preguntas y respuestas para chatear con su abuela sin riesgos de que algún impostor quisiera engañarlas.

Para charlar con los chicos acerca del grooming

¿Cómo se le explica a los chicos que en Internet hay personas dispuestas a abusar de su inocencia? En mi condición de padre, lo que hago es decirles a mis hijos que cuando navegan por Internet es como si salieran de casa: corren el riesgo de encontrar gente tan mala como los ladrones, entonces no deben ir solos. Siempre que naveguen, deben tener a mamá o a papá cerca, y dejarles ver qué páginas visitan, qué mensajes reciben por correo, con quiénes chatean, qué archivos descargan, etc.

Es cómodo dejar que la computadora o el celular entretenga a los niños mientras los padres descansamos. Pero seamos conscientes del peligro que corren. Nosotros también debemos entender que cuando están conectados a las redes, están tan expuestos como si estuvieran solos en la calle. El grooming es un peligro muy real y debemos estar preparados para evitarlo.


Las herramientas de control paterno, como las que ofrece Windows, no resultan muy útiles, ya que tienden a ser demasiado restrictivas y terminan siendo contraproducentes. Lo que debemos hacer los padres es involucrarnos: interesarnos en lo que nuestros hijos hacen en Internet, opinar, aconsejarles, intervenir, y también aprender.

En este sitio hay una nota con bastantes consejos útiles sobre este tema: Cómo proteger a sus hijos de extraños en Internet.

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