13/9/2014

Y... ¿dónde están los signos de puntuación?

En este cuento -premiado en un concurso literario de Medellín, Colombia- los signos de puntuación son los protagonistas. Y como están muy ocupados protagonizando la historia, no pueden hacer su trabajo, que es (para resumir) facilitar la tarea a quien lee. Por eso, este cuento sirve para entender lo difícil que es leer cuando los signos de puntuación deciden tomarse el día libre.

Para alumnas y alumnos de 12 años o más

signos de puntuaciónTrizas de polvo juguetean a lo largo de los rayos solares que penetran en el salón a través de los vidrios Poco a poco va llegando la concurrencia puntos corchetes guiones signos de admiración de interrogación puntos y comas Todos llevan trajes sobrios pero elegantes Abrazos besos apretones de mano cumplidos van y vienen por doquier

Preside la singular reunión un individuo rechoncho de piernas arqueadas enfundado en un frac a quien todos se refieren como Don Paréntesis Cuando está por iniciar la disertación aparece en el umbral una joven coma vistiendo un traje negro que le ciñe desde los hombros hasta más arriba de los tobillos El contoneo voluptuoso de la dama al avanzar por el centro del recinto roba miradas arranca suspiros y cuchicheos varoniles llenos de ingenio El signo de Interrogación susurra que algún día amanecerán bajo su catre los zapatos de esta virgulilla Uno de los puntos suspensivos sonríe y le contesta con esa duda suya lo dudo

Don paréntesis llama la atención para que dejen el barullo y se concentren en el tema que no es otro que el de proponer la conmemoración del día mundial de la puntuación Un reconocimiento merecido toda vez que hemos trabajado de manera infatigable para el mejor entendimiento de la humanidad sin que nadie haya demostrado gratitud La algarabía es total El signo de exclamación en su calidad de vicepresidente se abre y propone sin más ni más esta misma fecha para la mentada celebración Los aplausos frenéticos no se hacen esperar La presidencia declara día cívico el catorce de agosto de cada año y por ende ningún signo ortográfico trabajará Firmada el acta levanta la sesión


Las comas saliendo acuerdan ir de visita a los centros comerciales El punto llama aparte a los puntos suspensivos a los seguidos y a los gemelos dos puntos y los invita a un puntiadero que él conoce El signo de admiración agrega que además es atendido por bellas y exóticas comillas en biquini Los corchetes ofrecen invitar la primera botella y sin más comentarios salen para el lugar puntos guiones signos de exclamación de admiración y corchetes Los signos de interrogación se preguntan vamos o no vamos al final salen también En el salón solamente quedan los matrimonios puntos y comas quienes deciden regresar a sus respectivos hogares Solo una de ellas lloriqueando le reprocha a su compañero el cinismo que tiene al insinuar como cualquier soltero el deseo de frecuentar un sitio de esos para quizá revolcarse con cualquier comilla simple o compuesta exponiéndose de paso a que le contagien su buena tilde

Don Paréntesis y la joven coma son los últimos en salir

11/9/2014

Una anécdota de Sarmiento

Manuel Gálvez, en su biografía de Domingo Faustino Sarmiento, relata una anécdota en la que el prócer destaca la importancia de los signos de puntuación, haciendo quedar mal a un maestro.

Sarmiento llegó a una escuela y comprobó que los alumnos eran buenos en geografía, historia y matemáticas, pero eran flojos en gramática. Se lo hizo saber al maestro. Éste, asombrado, le dijo:

-No creo que sean importantes los signos de puntuación.

-¡Que no! -respondió Sarmiento-. Le daré un ejemplo.

Tomó una tiza y escribió en el pizarrón: "El maestro dice, el inspector es un ignorante".

-Yo nunca diría eso de usted, señor Sarmiento -exclamó el maestro.

-Pues yo sí -dijo Sarmiento, tomando una tiza y cambiando de lugar la coma.

La frase quedó así: "El maestro, dice el inspector, es un ignorante."



9/9/2014

Scholas.Social: hacia las aulas sin paredes

Scholas.Social es una iniciativa educativa impulsada nada menos que por el Papa Francisco, que busca vincular instituciones educativas de todo el mundo para ayudarlas a hacer realidad sus proyectos, dándolos a conocer entre potenciales interesados en colaborar. A pesar de tener como principal impulsor al Papa, la iniciativa no está limitada en ningún aspecto a practicantes de la religión católica.

Símbolo ScholasLos chicos de hoy en día se toman con toda naturalidad el hecho de jugar en línea con pares de cualquier parte del mundo. Ellos no saben de distancias, ni de diferencias políticas, étnicas o ideológicas. Se ayudan, comparten trucos, técnicas y consejos. Con la misma facilidad con que, en el jardín de infantes, un chico le pregunta a otro "¿querés ser mi amigo?", hoy se encuentran en un juego en línea y se ponen a jugar juntos, sin saber si están a una casa o a un hemisferio de distancia.

Alguien se preguntó por qué esa enriquecedora experiencia global, que funciona con tanta naturalidad en el mundo de los juegos por computadora, no podía imitarse en la educación. Y no hubo respuesta. O mejor dicho, la respuesta fue que sí se puede. Y hubo alguien que lo puso en práctica. Y ese alguien fue Francisco, el Papa que sabe de redes sociales y de cómo estas ayudan a compartir y a acercar a las personas.

En Scholas.Social se pueden anotar las escuelas, los educadores, los alumnos y los individuos en general involucrados directa o indirectamente en actividades educativas. Las escuelas y educadores pueden publicar sus proyectos, contar cuáles son los propósitos de los mismos, y explicar cuáles son las cosas o recursos que necesitan reunir para llevarlos a cabo. Los individuos o empresas u organizaciones puede ver los proyectos propuestos y decidirse a colaborar con el que más les guste o con el que tengan más posibilidades de ayudar.

Sitio de Scholas.SocialUna visita al sitio de Scholas permite ver cuánto movimiento está generando esta iniciativa, hecha posible por tres empresas de tecnología: Google, Globant y Line 64. "Recuperar la sana tradición en la que la educación y la escuela se concebía como algo integral, donde la pelota de fútbol no era enemiga de los libros, es el sueño que tenemos", dijo en el Vaticano José María del Corral, la persona en cuyas manos el Papa puso el singular proyecto educativo. "Soñamos con la escuela para los alumnos de hoy, que no son mejores ni peores. Para ellos que nacen conectados y en red, estamos pensando sus aulas de hoy".


El siguiente video sintetiza el propósito, los objetivos, los mecanismos y los ideales de la iniciativa:


Seguiremos conectados para ver cómo evoluciona y, tal vez, para ver si podemos convertirnos en "héroes" por ayudar a hacer realidad alguno de los muchos proyectos de Scholas para fomentar la educación, la participación y la inclusión a nivel global.

30/8/2014

Chistes infantiles de Jaimito

Jaimito es el nombre que adoptó en España -y en general en los países de habla hispana- un personaje nacido en películas italianas, caracterizados por sus travesuras y su humor burdo. Con el nombre original de Pierino, este personaje trascendió el mundo fílmico e invadió a la cultura popular con miles de chistes que, de boca en boca, transmitieron situaciones que hacían sonrojar a maestros, padres y adultos en general. También hay algunos de estos chistes que son aptos para niños; a continuación transcribimos algunos en los que el sinvergüenza de Jaimito sorprende a sus maestros con delirantes respuestas.

Recomendado para niños de 6 años o más

Jaimito contra todos en italianoProfesor: ¿Qué tengo que hacer para repartir 11 papas entre siete personas?
Jaimito: Puré, profe.

Profesor: María, señale en el planisferio dónde queda el continente americano.
María: Aquí está.
Profesor: Muy bien María. Ahora Jaimito: ¿Quién descubrió América?
Jaimito: ¡María!

Muy enfadada la profesora pregunta: Jaimito, ¿has copiado el examen de Pedro?
Jaimito, con su mejor cara de inocente: No, profesora.
Profesora: Y entonces ¿por qué en la pregunta 3, donde Pedro ha puesto “no lo sé”, tú has puesto “yo tampoco”?


Profesor: Decime Jaimito, ¿qué nombre se da a una persona que sigue hablando aunque los demás no demuestran interés?
Jaimito: ¡Docente!

Profesora: Jaimito, ¿qué clase de letra es la “A”?
Jaimito: Una vocal, señorita.
Profesora: Muy bien, Jaimito. ¿Y la “K”?
Jaimito: Una consonante que no se puede repetir.