2017-06-17

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¿Todavía no tenés tu spinner?

Los juguetes que se ponen de moda casi siempre tienen alguna contraindicación. Que traen problemas en la vista, que crean adicción, que causan insomnio, mal humor, picazón... no es el caso del spinner, por suerte.


Lo que se dice del “fidget spinner” (tal es su nombre original, que traducido al castellano quedaría algo así como “girador inquieto”) es todo positivo; quizás no muy creíble, pero sí positivo: que reduce el estrés (sí sí, los chicos también sufren de estrés), que calma la ansiedad, que mejora la concentración, que quita el aburrimiento, que fomenta la creatividad y hasta que es recomendable para chicos con hiperactividad o incluso con autismo.

Obviamente, también hay detractores, que dicen que todos esos supuestos beneficios que se le atribuyen al spinner no están para nada comprobados y son muy discutibles. También se dice que el juguetito causa distracción cuando los chicos lo usan en el colegio, por el ruido que hace al girar.

Lo cierto es que a los chicos les encanta, y a simple vista parece ser un artefacto inofensivo. Dado su bajo costo, perfectamente se lo puede comprar, y a la primera señal de que cause algún problema, simplemente se lo tira a la basura o se lo da al perro para que lo use en la tarea de afilar sus dientes.


Hay spinners para todos los gustos: elegantes, futuristas, de muchos colores, con banderas, con motivos de superhéroes, con luces, fosforescentes, etc.

Interesante: te contamos la (falsa) historia de la invención del spinner.