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2019-03-27

La cigarra y la hormiga

La fábula de la cigarra y la hormiga es una de las más famosas fábulas de Esopo. Deja una importante enseñanza en favor del esfuerzo, el trabajo y la previsión.


A continuación encontrarás la famosa fábula de la cigarra y la hormiga, además de la biografía de su autor Esopo, un análisis de la moraleja y enseñanzas del cuento, la versión en inglés y las versiones en audiocuento y videocuento.



Indice del contenido:


Fábula de la cigarra y la hormiga
La hormiga trabajando, y la cigarra cantando.
* Fábula de la cigarra y la hormiga

* Autor (Esopo)

* Análisis

* Audiocuento

* Videocuento

* Una versión de la cigarra y la hormiga con un final alternativo

* The grasshoper and the ant (La cigarra y la hormiga en inglés)


Fábula de la cigarra y la hormiga


Durante el verano, la cigarra era feliz, cantando y cantando mientras el sol brillaba y las flores desprendían su aroma. Su vecina, la pequeña hormiga, pasaba el día entero trabajando, recogiendo alimentos y guardando provisiones para el invierno.

Fábula de la Cigarra y la Hormiga
Las trabajadoras hormigas y la cigarra.
-¡Buenos días señora hormiga! -le decía la cigarra a la hormiga todas las mañanas- ¿No te cansas de tanto trabajar? Ven, descansa un poco mientras canto algo para tí.
-Deberías dejar de holgazanear -respondía la laboriosa hormiga-. Mejor harías en recoger provisiones para el invierno.

Pero la cigarra se reía de los comentarios de su vecina.

Los días pasaron, y el verano llegó a su fin. Una mañana, la cigarra despertó sintiendo el frío intenso del invierno. Las hojas de los árboles habían caído, y el campo se cubría de un manto de nieve. La pobre cigarra vagaba por el campo, helada y hambrienta. Llegó entonces a la casa de la hormiga y se acercó para pedirle ayuda.

-Buenos días señora hormiga -saludó tiritando-. Tengo frío y hambre. ¿Me darías algo de comer? Tú tienes mucha comida y una casa caliente, mientras que yo no tengo nada.

La hormiga entreabrió la puerta de su casa y, mirando a la cigarra, le dijo:

-Dime algo, amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo madrugaba para trabajar, mientras yo procuraba mis provisiones con gran esfuerzo?
-Mientras yo cantaba bajo el sol -contestó la cigarra.
-¿Ah sí? Pues bien, si cantabas durante el verano, entonces ahora baila en el invierno.


2010-02-04

La cigarra y la hormiga (con final alternativo)

En esta versión de la clásica fábula de la cigarra y la hormiga se reivindica el rol de la cigarra, que aunque no trabaja tanto como la hormiga, cumple una función importante al alegrar con su canto.


(ilustraciones: Nachito)


La cigarra y la hormiga
Todos conocen la fábula de la cigarra (o la chicharra) y la hormiga, ¿no? Bueno, por si alguno no la conoce, aquí va un breve resumen.

Era verano. La cigarra se daba la gran vida cantándole al sol desde los árboles, mientras la hormiga trabajaba como loca para juntar comida para el invierno. Cada vez que la hormiga, cansada, miraba a la cigarra desde abajo, le decía: “dale, seguí cantando nomás, ya vas a ver cuando venga el invierno”. Y la cigarra no le daba bolilla y seguía cantando y alegrando a todo el bosque.

El verano pasó. Después vino el otoño y el invierno. Y cuando llegó el invierno y se cayeron todas las hojas de los árboles, la hormiga se metió en su hormiguero a disfrutar de la comida que había estado acumulado durante el verano.


 
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