22 jun. 2017

Historia del 9 de julio y la independencia argentina

Para que los chicos entiendan lo que pasó el 9 de julio de 1816 en Tucumán, lo mejor es contarles la historia como si fuera un cuento. A continuación, un relato infantil sobre el Día de la Independencia Argentina.

Para chicas y chicos en edad escolar.

Casa de TucumánEl 25 de mayo de 1810, en Buenos Aires, el pueblo había dado los primeros pasos para liberarse del dominio de España. Pero faltaba una parte importante: una declaración en la que participaran representantes de todas las provincias que dejara bien clara la intención de ser independientes.

Para hacer esa declaración se eligió la provincia más chiquita: Tucumán. Los representantes de cada provincia (los diputados) tuvieron que viajar bastante para llegar a Tucumán. En aquella época no había autos, así que tenían que viajar en carretas, en diligencias o a caballo, y el viaje podía llevar mucho tiempo.

Fue un verdadero sacrificio para los diputados, ya que el viaje era muy cansador. Pero estaban felices de hacerlo, por que sabían lo importante que era para la Patria y para todo el pueblo argentino, harto de tener que depender de un rey de otro país.

En Tucumán todo el pueblo los estaba esperando. Para la gran reunión prepararon la casa más grande de la ciudad, que era el hogar de la señora Francisca Bazán de Laguna. Todos los vecinos ayudaban, tan orgullosos que estaban de que viniera gente tan importante.

En esa época no había hoteles, entonces los vecinos se ofrecieron a recibir a los diputados en sus casas, y ellos aceptaron gustosos.


El congreso
Una vez reunidos, la tarea de los diputados no fue simplemente escribir la declaración y firmarla. Debieron formar un congreso y mantener reuniones (llamadas sesiones) que comenzaban muy temprano y finalizaban casi de noche. Los congresales trabajaron durante varios meses, proponiendo proyectos, discutiéndolos, poniéndose de acuerdo. Después de todo ese trabajo, confeccionaron el Acta de la Independencia.

Declaración de la IndependenciaA modo de conclusión, el presidente del Congreso, Francisco Narciso de Laprida, les preguntó a los congresales si querían ser libres e independientes de los reyes de España. Todos contestaron con un gigantesco "¡Sí, queremos!". Todos estaban muy felices, incluso la gente del pueblo, que festejaba en las calles.

Cuando pasó la algarabía, los representantes comenzaron a firmar, uno por uno, el Acta de la Independencia.


Luego se la enviaron al rey de España para informarle la resolución que habían tomado. Todo el pueblo festejó, hubo muchas empanadas calientes, bailes y alegría. Todos juntos decían: "¡Viva la patria! ¡Viva la independencia! ¡Viva la libertad!".

Audiolibro: "La Independencia de Argentina: El grito de libertad argentino". Tras tres siglos ininterrumpidos de dominio español, América Latina anhelaba la independencia definitiva de sus pueblos. La Argentina, en ese entonces perteneciente al Virreinato del Río de la Plata, hacia comienzos del siglo XIX clamaba por libertad. En la aventura del Libertador José de San Martín y los suyos, estaría el comienzo de la gesta de la emancipación argentina.

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