6 may. 2017

Detrás de la leyenda: la mano de Fátima

El amuleto conocido como Mano de Fátima se puso de moda hace unos años. Quienes lo usan le atribuyen la capacidad de obrar milagros o proteger contra el mal de ojo. Lo que no todos saben es que esa creencia parte de una leyenda marroquí acerca de Fátima, la hija del profeta Mahoma.

La mano de Fátima con un ojoTambién llamada Jamsa (que en árabe significa "cinco"), Jemisa o Khamsa, la Mano de Fátima es símbolo de abnegación, paciencia y lealtad. Existen al menos tres leyendas que explican el significado de este símbolo:

1. Se originó cuando Mahoma sumergió en tinta la punta de sus dedos y los estampó sobre una hoja de papel, para luego exhibirla ante sus seguidores, quienes adoptaron el dibujo como símbolo religioso.

2. Los seguidores de Mahoma, luego de la guerra de El Bedr Hanin, se quejaron ante Fátima por no tener ningún estandarte que los unificara. En respuesta, la hija de Mahoma mojó su mano en la sangre de un herido y la estampó en su velo, creando el estandarte que reclamaban los fieles.

3. (popularizada por Ildefonso Falcones en el libro La mano de Fátima) Fátima estaba preparando la cena para su esposo Alí cuando éste llegó a casa con una concubina (téngase en cuenta que en la cultura árabe, no está mal visto que el hombre tenga varias concubinas). Al oírlo, Fátima fué contenta a recibirlo, pero quedó muy decepcionada y triste al ver que su esposo llegaba acompañado de una chica bella y joven. Fátima guardó silencio y regresó a la cocina. Abordada por la tristeza y la desesperación, no prestó atención a lo que estaba haciendo: tenía una olla al fuego con caldo hirviendo y empezó a remover la sopa con su mano desnuda. Tan absorta estaba en su tristeza que no sintió dolor alguno, hasta que Alí vió lo que estaba haciendo y, horrorizado, se abalanzó sobre ella gritando. Fue entonces cuando Fátima se dio cuenta de que se estaba quemando la mano y la sacó de la olla.


Alí le cuidó la mano y, al día siguiente, admitió que había pasado la noche con la joven concubina. Esa misma noche, Fátima espió a Alí y vio como iba a la habitación de la joven otra vez.. Al ver a su marido besando a la otra mujer, una lagrima bajó por su mejilla. Alí, de repente, sintió una gran tristeza en el corazón y también lloró.  Al darse cuenta del amor que sentía por su mujer y el dolor que le estaba causando, dejó a la joven concubina.


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