11 ago. 2016

Nasrudín y el ladrón (un cuento de humor)

En la literatura hay de todo: historias para hacernos pensar, para darnos miedo, para hacernos llorar y hasta para hacernos reír. En este último grupo se encuadran los cuentos de Asrudín, un ingenuo personaje de la tradición popular sufí, que tiene la costumbre de meterse en situaciones cómicas, casi siempre en compañía de su asno. A continuación transcribimos uno de estos cuentos.

Una noche de invierno, Nasrudín regresó a su casa con su asno cargado de valiosos libros. Como la habían dicho que por la noche los ladrones asaltaban a la gente, iba armado con una espada en cada mano. Cuando estaba a punto de llegar a casa, un ladrón le robó su asno y sus libros.

Al día siguiente, Nasrudín les contó a sus amigos cómo había sido saqueado, cuando uno de ellos le preguntó cómo había permitido que le robaran estando armado con dos espadas. Nasrudín contestó que si no hubiera tenido las manos ocupadas se habría enfrentado a él.

El cuento humorístico
El cuento de humor es una forma literaria definida como una forma breve de narración para presentar, enjuiciar o comentar una situación ficticia o real, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas, ya sea expresado en forma oral o escrita, que lleva la finalidad de divertir mediante chistes, imitaciones, parodias u otros medios introducidos en la narrativa. 

Dentro de sus características nos encontramos con que se trata siempre de una narración, del acto de contar algo en forma breve. Un cuento de humor es una narración ficticia que puede ser completamente creación del autor, o bien puede basarse en hechos de la vida real, que podrían incluso ser parte de la vida del autor, pero siempre contado con humorismo.

El autor se ocupa de tomar un sólo tema como el principal, produciendo un efecto sobre el lector o el oyente, y cierra el desarrollo de dicha temática con un final que, muchas veces es inesperado.

Un cuento siempre posee ciertos elementos esenciales que forman su estructura. El primero de ellos guarda relación con el hecho o suceso narrado, desde donde se desarrolla el tema central del cuento. En segundo lugar, el contenido, el que le aporta al cuento lo novedoso, lo que le permite ser una interpretación particular de la realidad. Finalmente, la expresión, ya sea verbal o escrita, es lo que permite objetivar un cuento, pudiendo así poseer un receptor, un lector u oyente, que al escuchar o leer permiten que el cuento adquiera significado y vida.


Al igual que en la mayoría de las narraciones, los personajes son un elemento fundamental en los cuentos. Pueden estar constituidos por animales, personas o cosas que participan e interactúan entre sí en la historia que se está narrando. Existen ciertos personajes que son más importantes que otros, pudiendo así realizar la división entre protagonistas y personajes secundarios. Muchas veces quien cuenta la historia, también participa de ella. De este modo, el narrador se mezcla con los personajes.

En cuanto a los escenarios, siempre se debe de cuidar que tengan relación directa con lo que se está narrando, y exagerar un poco en lo que parezca más jocoso.

Contenido relacionado: