11 sept. 2014

Una anécdota de Sarmiento

Manuel Gálvez, en su biografía de Domingo Faustino Sarmiento, relata una anécdota en la que el prócer destaca la importancia de los signos de puntuación, haciendo quedar mal a un maestro.

Sarmiento llegó a una escuela y comprobó que los alumnos eran buenos en geografía, historia y matemáticas, pero eran flojos en gramática. Se lo hizo saber al maestro. Éste, asombrado, le dijo:

-No creo que sean importantes los signos de puntuación.

-¡Que no! -respondió Sarmiento-. Le daré un ejemplo.

Tomó una tiza y escribió en el pizarrón: "El maestro dice, el inspector es un ignorante".

-Yo nunca diría eso de usted, señor Sarmiento -exclamó el maestro.

-Pues yo sí -dijo Sarmiento, tomando una tiza y cambiando de lugar la coma.

La frase quedó así: "El maestro, dice el inspector, es un ignorante."