2 ago. 2014

Ideas e ideales de José de San Martín

Cada 17 de agosto, para el aniversario de la muerte de José de San Martín, repetimos las mismas frases: San Martín fue el padre de la patria, el libertador de América, etc., etc., etc. Para variar, esta vez podríamos ponernos a analizar sus ideas y sus intenciones, que son bien interesantes.

José de San Mart´n
José de San Martín
Casi todo el pensamiento de San Martín es muy interesante y merece ser rescatado porque San Martín era un verdadero progresista. Su concepto de patria es algo que debemos retomar, conocer y analizar. Basta ver lo avanzado de su pensamiento recordando que mientras él pensaba en una Patria Grande, Sarmiento decía que el gran problema de la Argentina era su extensión y mientras él pensaba en el americano como el nuevo amo, Sarmiento y otros planteaban aquello de civilización o barbarie.

San Martín tenía un sentido de patria, nacionalismo y federalismo que nosotros no tenemos. No por casualidad se desempeñó sobre todo fuera de Buenos Aires. Pero siempre con un sentido de unidad y con una mirada de todo el territorio y de todos sus habitantes.

Hay muchas cosas que pueden mencionarse no sólo en base a su pensamiento, sino en base a los hechos que llevó a cabo: la conformación de un ejército que incorporaba a todo el pueblo: indios, negros, gauchos. Esto él lo hizo en tres frentes distintos y con líderes surgidos del pueblo: Martín de Güemes en el Norte, Manuel Rodríguez en Chile y Francisco Vidal en Perú. También tomó medidas de nacionalismo económico en la gobernación de Cuyo, fomentando la producción local, el mercado interno, un sistema tributario muy progresista y una política confiscadora contra los sectores más privilegiados. Lo mismo hizo en Chile y en Perú. Además, decretó el fin de la esclavitud, incorporó a los marginados como ciudadanos e iguales ante la ley, fomentó la educación popular y la atención a los desamparados, etc.

Su pensamiento es prácticamente desconocido para la mayoría de los argentinos. San Martín tenía una visión fuertemente americanista. Por ejemplo, cuando estaba en Lima con esa extraordinaria figura que fue Bernardo de Monteagudo, él decidió que todo americano partidario de la revolución independentista era por derecho natural peruano. Decía peruano como podría haber dicho argentino; lo que estaba haciendo era reconocer la nacionalidad americana como una identidad.


Él tenía una fuerte oposición con los unitarios porteños, porque sus simpatías estaban claramente dirigidas al federalismo. Ese fue el motivo principal de la decisión de Bernardino Rivadavia y de los suyos de forzar su exilio.

Como vemos, San Martín fue un gran genio político nacional, popular y americanista. Fue un republicano convencido, un defensor de la voluntad de los pueblos y de su autodeterminación.


En lugar de tener un plan individualista, tuvo una idea, un sueño colectivo, despojado de toda ambición personal de gloria, poder o fortuna. Su titánica obra no podría haberse realizado sin el convencimiento de un pueblo que la respaldara y muriera por ella: liberación o dependencia colonial.