26 oct. 2012

Cuentos que ayudan a vencer el miedo

Se acerca Halloween y la gente empieza a dar rienda suelta a sus ganas de asustar y asustarse. Sobre todo los chicos. Pero hay algunos chicos a los que no les gusta tener miedo, y lo tienen que sufrir igual aunque no quieran. No por que otros los asusten, sino por que -según dicen los psicólogos- los miedos son algo natural en los chicos.

Natural o no natural, es bueno tratar de ayudarlos a vencer a sus miedos.Y una de las formas es contándoles cuentos. Obviamente que no cualquier cuento. Lo ideal es que el protagonista del cuento, que debe ser más o menos de la misma edad que el niño, se enfrente al miedo y lo venza. Recorriendo librerías e Internet es posible encontrar infinidad de cuentos sobre distintos miedos y cómo los protagonistas se enfrentan a ellos.

Un cuento para vencer miedos: Sombra Negra, ¡un cuento de terror!

Como padres, podemos contar historias reales en donde nosotros mismos seamos los protagonistas y contengan ejemplos de miedos que hayamos tenidos de pequeños, explicando cómo hicimos para superarlos.

Otras herramientas para contrarrestar los miedos
El dibujo: al dibujar el miedo, el chico lo está expresándolo, sacándolo de su interior. Es importante que mientras lo dibuja se sienta comprendido y no descalificado. Una vez que lo ha dibujado, el miedo ya no está dentro de él; con esa acción desarrolla la proyección del miedo en el dibujo, y debemos explicarle que el miedo que sentía, está ahora en el dibujo y que por lo tanto ya ha salido de él. Entonces le podemos enseñar a recuperar su poder, por ejemplo, pisando el dibujo, también puede tacharlo, arrugarlo, romperlo en trocitos, etc.

Otra opción es tener una caja o un lugar donde él pueda dejar su dibujo guardado y así sentirse seguro de que no le va a invadir. O le podemos dibujar un gran círculo en una hoja de papel y después le pedimos que dibuje dentro de ese círculo algo que le haga sentir mejor y que se lo lleve y lo cuelgue en su habitación, para que le proteja.

También podemos decirle al niño que visualice la imagen que le da miedo y que la vaya transformando poco a poco en algo que le guste y le tenga cariño.

No debemos reírnos de los miedos. Nunca ridiculizar, amenazar, asustar ni castigar a los niños por sus miedos. Lo que necesitan es que les demos seguridad con nuestra actitud corporal, tono de voz, afecto y sobre todo presencia, si la requieren. Debemos tratar de acompañar al niño en su miedo. Cuanto más cariñosos y tranquilos nos mostremos, más pronto se esfumará. Un niño puede llorar, forcejear, temblar y transpirar durante una hora para deshacerse de una buena cantidad de miedo. Le podemos decir: “Aquí estoy a tu lado y no me voy a ir. No te va a pasar nada”.

Como padres, lo mejor que podemos hacer cuando nuestro hijo sienta miedo es permitirle que lo exprese bajo nuestro abrazo protector, que se sienta acompañado y libre de expresarlo sin ser criticado, juzgado o descalificado por ello; el niño debe sentirse seguro en nuestros brazos y para ello nosotros debemos trasmitir que está bien que lo sienta y lo exprese llorando y gritando, que nada malo le va a pasar y que nosotros le vamos a proteger.

Lo más importante para ayudar a nuestros niños a superar sus miedos es utilizar el amor paternal, trasmitirles que son importantes para nosotros, valiosos y capaces de vencer sus propios temores.