30 abr. 2011

Adivinanzas con acertijos

30/04/2011

umpliendo la promesa hecha algunos meses atrás, acá van más adivinanzas para ejercitar las neuronas. En esta ocasión hemos hecho una recopilación de adivinanzas con acertijos; de esas que, cuando leemos las respuestas, nos enojamos y pensamos "¡Pero claro, cómo no se me ocurrió!".

Para resolverlos hay que recurrir a eso que llaman pensamiento lateral y partir de la base de que la respuesta correcta nunca es la más obvia. ¡Mucha suerte!

El bar
Este acertijo es muy cuco,
piensa bien que tiene truco.
Si en un bar tú te presentas
y en una mesa te sientas,
¿qué será aquello primero
que te diga el camarero?


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Pez-ave
Un truquito este pez tiene
que no todo el mundo sabe:
si a su nombre quitas la ene,
va y se transforma en ave.


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Patos en el corral
Tengo quince patos
metídos en un corral
¿Cuántos patos metí en el corral?


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26 abr. 2011

Gaturro en la Feria del Libro

26/04/2011

ik, el creador de Gaturro, estará firmando ejemplares en la Feria del Libro el domingo 1° de mayo a las 15:00, y el 7 y 8 de mayo (el otro fin de semana) a las 17:00. Además, el 1° de mayo habrá una gran charla con el autor/ilustrador, que incluirá realización de dibujos y proyección de videos. Este evento será en la sala José Hernández, a las 18:00.

Las novedades de la colección Gaturro en la Feria del Libro incluyen a Gaturro 17, Gaturro y el regreso de los Zombis, y el tomo 1 de Gaturro en inglés.

21 abr. 2011

Se inauguró la 37a Feria del Libro en Buenos Aires

21/04/2011

yer arrancó la 37ª edición de la Feria del Libro de Buenos Aires. El acto de inauguración se distinguió por el reconocimiento a dos grandes representantes de la cultura argentina que fallecieron este año: María Elena Walsh y David Viñas.

Los discursos oficiales estuvieron a cargo de Gustavo Canevaro, Presidente de la Fundación El Libro; Rodolfo Hamawi, Director de Industrias Culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación; Hernán Lombardi, Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y Alberto Sileoni, Ministro de Educación de la Nación.

Luego de los discursos, el escritor y psicoanalista Germán García recordó a David Viñas y reflexionó sobre el legado de su obra. Al finalizar su intervención, Sandra Mihanovich cantó “Sin señal del adiós” y “Serenata para la tierra de uno” de la autora de Dailan Kifki.

Por último, se realizó el tradicional corte de cinta del que participaron los oradores, la cantante, y al que se sumaron la Embajadora Magdalena Faillace y el Gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.

14 abr. 2011

Una solución inesperada

“Mira hacia la luz, y las sombras de la confusión caerán detrás de tí”.

ran más de las diez de la noche, y Luisito seguía sin poder resolver los problemas de matemáticas con los que debía prepararse para la prueba del día siguiente. Y lo peor era que, a cada minuto que pasaba, parecía que las cuentas se hacían más y más difíciles de entender. Estaba a punto de darse por vencido. Incluso consideró la posibilidad de fingir una enfermedad para que su mamá lo dejara faltar, y así evitar la temible prueba.

Sin saber qué más hacer, apoyó su cabeza sobre el escritorio, encima de la montaña de cuadernos, hojas sueltas y libros con los que intentaba estudiar. De pronto vio, a través de la ventana de su cuarto, la luz de la luna jugando a las escondidas en el vaivén de los frondosos pinos de la plaza de enfrente. Se sintió atraído por esa luz blanca intermitente y quiso verla mejor, para lo cual se acercó a la ventana y la abrió de par en par.

Lo que no tuvo en cuenta Luisito era que esos pinos se movían por causa de un fuerte viento, el cual entró por la ventana y barrió con todos los cuadernos, hojas y libros que había en su escritorio; papeles que terminaron irremediablemente desparramados por el suelo. Se apresuró a cerrar la ventana, pero ya era tarde; el desastre estaba hecho.

Luisito estuvo a punto de ponerse a llorar. “¡Sobre llovido, mojado!”, pensó, creyendo que el destino estaba empecinado en maltratarlo. Pero en lugar de caer en la tentación de tirarse en la cama a llorar sus penas, se resignó, se arrodilló en el suelo y comenzó a ordenar el desastre que había causado ese maligno viento.

Mientras juntaba el desparramo, por casualidad abrió el cuaderno de comunicaciones, justo en una hoja en la que se anunciaba que al día siguiente no habría clases, dado que el colegio debería permanecer cerrado por desinfección. No creyendo lo que veían sus ojos, le preguntó a su mamá si al día siguiente habría clases. “No Luisito, mañana hay desinfección en el colegio. ¿No te acordabas?”, contestó su madre.

Claro que no se acordaba. Tan angustiado había estado los últimos días por esa difícil prueba de matemáticas que hasta se había olvidado de ese día libre que la milagrosa desinfección del colegio le estaba regalando.

Miró otra vez por la ventana. Los pinos ya no se movían, y la luna –enorme y blanca– parecía sonreírle por encima de los árboles que ya no la ocultaban.

Luisito entendió el mensaje. Tenía un día libre por delante, pero no para jugar; era una oportunidad para prepararse mejor para la prueba. Al día siguiente, después de desayunar, con ayuda de su mamá, Luisito entendió por fin, en cuestión de un par de horas, cómo se resolvían esas condenadas divisiones y multiplicaciones. Y se sintió mucho más tranquilo para disfrutar el resto del día libre jugando con sus amigos.

. . .

Cuando era chico, en la pared de mi cuarto tenía un póster con la frase “Mira hacia la luz, y las sombras de la confusión caerán detrás de tí”. Cuando me sentía angustiado por los deberes del colegio (o por otras cosas con las que uno se angustia de chico), ese póster me recordaba que, a veces, las soluciones a los problemas aparecen cuando uno se relaja y mira hacia otro lado, y descubre que aquello que nos angustia, a veces no es tan grave.

4 abr. 2011

Los símbolos de la Pascua: el porqué del huevo y el conejo

El Conejo de Pascua y los huevos decorados son símbolo inconfundible de la Pascua. Nuestra curiosidad nos llevó a averiguar qué relación tienen estos símbolos con la resurrección de Cristo. A continuación, las explicaciones.

Para lectoras y lectores de todas las edades.

El huevo de Pascua tiene una venerable historia, que se remonta a los primeros cristianos, quienes lo consideraban un símbolo de la resurrección de Cristo. Todavía hoy, en algunos países europeos, los huevos se decoran el Jueves Santo y se rompen el Domingo. La cáscara representa la tumba en la que Jesús estuvo sepultado, y es por eso que el huevo se quiebra el domingo de Pascua (día en que Cristo resucitó y salió de su sepulcro). También existe un juego donde se hacen rodar los huevos por el pasto tratando de no romperlos; hecho relacionado con el rodar de la piedra que cubría la tumba de Jesucristo.

Desde la Edad Media, durante el ayuno cuaresmal no se podían comer huevos, debido a la prohibición impuesta por el papa Julio III; entonces, al llegar la Pascua, se levantaba la restricción y se desataba el fervor por los huevos, que implicaba un desquite por una penitencia impuesta durante cuarenta y seis días.

Como la conservación de los huevos durante la cuaresma era problemática, lo habitual era bañarlos con cera líquida para formar una capa protectora que los protegiera. Se cree que así surgió la costumbre de colorearlos y decorarlos. Con el tiempo, la prohibición de consumir huevos durante la cuaresma fue levantada por la iglesia, pero la costumbre de celebrar la Pascua con huevos se mantuvo hasta la actualidad.

Los huevos de Pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato; a principios del siglo 19, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate, con pequeños regalos adentro. El Domingo Santo es uno de los dos días del año en el que se consume más cantidad de chocolate (el otro es la Navidad).



¿Y el conejo?
Todo el mundo sabe que el conejo de Pascua es el encargado de traer los huevos y esconderlos, ¿verdad? Lo que no todos saben es el porqué de esa tradición. La leyenda dice que, cuando Jesús fue muerto y sepultado, un conejo estuvo encerrado junto a Él y presenció su resurrección. Al haber presenciado el milagro y al salir de la cueva junto a Jesús, se dice que fue elegido como el mensajero que comunicara y recordara a todos los niños la buena nueva, regalando huevos pintados; los cuales en la actualidad pasaron a ser huevos de chocolate y otras golosinas.



En ¡Puros cuentos! tenemos una leyenda propia sobre el conejo de Pascua, que no explica sus orígenes, pero cuenta una anécdota particular de su carrera como proveedor de golosinas.

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