10 jun. 2010

Detrás de los cuentos: El extraño caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde

10/06/2010

unque no sea precisamente un cuento para chicos, la historia del hombre que se transformaba en un monstruo malvado por los efectos de un brebaje tuvo tantas adaptaciones y versiones que se ha vuelto una historia para todas las edades; aunque más no fuera relacionándola con el dibujo animado de Disney en el que Tribilín (o Goofy) pasa de ser una persona amable, respetuosa y educada para convertirse en un monstruo irascible y violento, en el preciso momento en que se pone al volante de su auto.

La historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde habla de la lucha interna entre el bien y el mal que se desarrolla en cada uno de nosotros; tema que ha inspirado infinidad de historias de toda índole, desde el mencionado dibujo animado de Tribilín hasta la película de Jerry Lewis de 1963, “El profesor chiflado”, pasando por el cómic “El increíble Hulk”, junto con muchas otras derivaciones.

Para escribir la novela que le valió un lugar privilegiado en la historia de la literatura universal, el escritor escocés Robert Louis Stevenson se inspiró en un sueño que tuvo una noche otoñal de 1885. La señora Stevenson (Fanny Vandegrift, quien además de su esposa era su consejera) relató que esa noche fue despertada por los gritos de horror de su marido. Suponiendo que tenía una pesadilla, lo despertó. “¿Por qué me has despertado? –dijo el hombre, furioso–. Estaba soñando un dulce cuento de terror”. Al despertar, Stevenson tuvo en su mente la idea para varias de las escenas que darían forma al Extraño Caso del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde.

El primer manuscrito de la novela le llevó a Stevenson unos pocos días de trabajo, y la primera en leerlo fue su esposa Fanny, quien opinó que la historia era realmente una alegoría, aunque él la había escrito como un cuento. Se cree que, ante este comentario, Stevenson quemó el manuscrito para poder reescribirlo desde el principio sin tentarse de utilizar partes del mismo (es una verdadera lástima que no lo haya guardado... perfectamente hubiera podido publicarlo como una versión alternativa). Volvió a escribir la historia –esta vez sí como una alegoría, siguiendo los consejos de su esposa– en tres días, para luego seguir refinándola y trabajando en ella durante varias semanas.

El libro alcanzó gran popularidad en poco tiempo. Ya en el año 1901 se habían vendido alrededor de 250.000 copias, y pronto la historia comenzó a adaptarse para constituir obras teatrales y, años después, películas de cine.

Quienes saben de psicología y, más específicamente, de psicoanálisis, destacan como un aspecto sorprendente de la historia del Dr. Jekyll y el Sr. Hyde el hecho de que, recién dos décadas después de escrito el libro, Freud comenzara a hablar del desdoblamiento de la personalidad humana en dos de sus componentes –el “ello” y el “yo”– como un aspecto fundamental de la teoría psicoanalítica. Un caso más de un escritor que, en su imaginación, concibe una idea que luego inspira a algún científico que la transforma en una grandiosa invención o descubrimiento. Aunque, en esto, el primer lugar le corresponde a Julio Verne, quien concibió (con un buen grado de rigor científico) la idea de un viaje a la luna, más de doscientos años antes de que dicho viaje se hiciera realidad.