22 may. 2010

Cuentos infantiles y videojuegos

22/05/2010

on motivo de cumplirse 30 años de la creación del glorioso videojuego Pac-Man, se nos ocurrió buscar artículos que trataran sobre la influencia de los videojuegos en los chicos. Y encontramos algo que nos pareció sumamente interesante para comentar en este blog: un extenso y profundo tratado sobre los cuentos infantiles y los videojuegos.
Dicho tratado, escrito por el psicólogo Roberto Balaguer Prestes, compara los cuentos infantiles con los videojuegos desde el punto de vista de la psicología, detallando sus similitudes y diferencias. Por ejemplo, menciona que tanto unos como otros ofrecen satisfacciones que la vida real no ofrece. “Los videojuegos, al igual que el libro, permiten al sujeto habitar un espacio diferente al de su vida cotidiana”, dice el autor. “Muchas veces el regreso de ese mundo es vivido penosamente, con frustración”. Muy cierto, pero no está mal saber que uno puede distanciarse de vez en cuando de la vida cotidiana, ya sea recurriendo a un cuento o a un videojuego.

En cuanto a las diferencias, menciona que el videojuego tiene un mayor poder magnético, ya que desviar la vista de la pantalla es más difícil que desviarla del libro. Y, por supuesto, la mayor diferencia es la interactividad del juego, contra el desarrollo estático de la trama del cuento. Dicho de otra forma: en el cuento, el final está escrito, pero en el videojuego, no. La interactividad del videojuego permite, además, que quien lo juega obtenga recompensas por hacerlo bien (puntos extra, bonos, pasar de nivel, etc.). En el cuento, la recompensa es la sastisfacción de haber disfrutado de una linda historia y, a lo sumo, de haber recibido alguna enseñanza.

El tratado de Balaguer Prestes continúa abundando en cuestiones psicológicas que hacen algo difícil la lectura para quienes somos ajenos a la materia. Pero vale la pena rescatar la conclusión: “La infancia actual ha sido señalada como una generación carente de adultos guía. Los cuentos infantiles surgían del adulto, desde sus manos, su lectura. Los cuentos reforzaban la seguridad y la estabilidad. En el caso de los videojuegos los pares son referencia ineludible para obtener trucos, atajos, información, conocimiento que permita al individuo seguir adelante por las pantallas. El trabajo en equipo, la exploración son pilares de la supervivencia en la sociedad actual, donde navegar ‘e precisso’ y el dominio de la tecnología, el poder dar ‘vuelta el juego’ resulta imprescindible”.

No seremos psicólogos pero somos padres. Sin implicar que los videojuegos sean malos o perjudiciales para los chicos (al fin y al cabo, uno también fue niño... mi videojuego favorito era el Asteroids), lo cierto es que no queremos que nuestros hijos carezcan de adultos guía. ¿Qué podemos hacer? Contarles cuentos. Y hacerlo tan bien que, cuando nuestros hijos estén embobados en la play o en la compu interactuando con seres imaginarios, baste con decirles: “vengan que les voy a contar un cuento” para que larguen todo y acudan a disfrutar de nuestra habilidad como narradores.

Claro está que no es fácil competir contra el videojuego. Pero un buen narrador puede hacerlo, dotando al cuento de algunos valores agregados, tales como interactividad (haciendo participar a los chicos de la narración) y recompensas, en la forma de sorpresas, risas y sobresaltos. Y, por qué no, tramas que no están escritas, sino que se van creando e improvisando en el momento.

Por último, el cuento infantil casi siempre culmina con un final feliz. En cambio, el videojuego termina casi siempre con un frustrante cartel de “Game Over”.